Lunes 07 de Septiembre de 2009 10:47
En un espacio abierto en que se mezclan el tintinear de las sartenes con el chisporroteo del aceite extra virgen y los aromas de mil especias y productos del mercado.
Al frente y centro, se exhibe la extraordinaria riqueza de los productos que se van a usar, luego de hacer los honores decorativos pasan a formar parte de la oferta del día: un menú de precio fijo, en que primero se averigua si el huésped tiene alguna preferencia o restricción, luego comienza una procesión de exquisitos platillos, servidos en bandeja común para la mesa, según la oferta de huerto y mar. El resultado: Un menú ecléctico que conjuga tendencias de mil puertos, mil vivencias.







